“Venezuela te amo… pero más a mis privilegios”

“Luchar por el retorno de la democracia en Venezuela” se ha convertido en un jugoso negocio para unos pocos dentro y fuera del país.

 01 de noviembre, 2019

Hace año y medio un grupo de políticos, que estaba ¡pelando bolas!, al reconocerse incapaz de salir de este régimen, se fijaron como objetivo monopolizar la conducción de la oposición. Descubrieron la gallina de los huevos de oro en pedir afuera “ayuda” humanitaria y para la “lucha por el retorno de la democracia” a Venezuela.

Es por eso que premeditadamente hundieron las esperanzas y posibilidades reales de todo un país, del pueblo en lograr el necesario y anhelado cambio de poder en inútiles mantras y retóricas irrealizables, fantasiosas pero sí muy efectivas para el logro de sus objetivos de consolidar su hegemonía en la conducción de la oposición venezolana.

A sabiendas q sería un gran fracaso como plan, como estrategia para salir de Maduro y con el colosal apoyo de sus laboratorios mediáticos, lograron convencer al país que con la abstención saldríamos de Maduro, y no pasó. Luego que con la hiperinflación, después con un golpe de Estado, siguió las sanciones, la OEA, la invasión militar extrajera, la guerra con Colombia, el Tiar, la ONU y pare usted de contar.

En esto se nos ha ido por el retrete año y medio y entre ellos los muy duros últimos 10 meses. El país sigue en absoluta picada, el gobierno incapaz y criminal lo sigue destruyendo “a paso de vencedores”. El pueblo sin la “ayuda” humanitaria, que al parecer se extravió en el camino, sigue muriendo de hambre, por falta de medicinas y de mengua.

La relativa nueva élite que monopoliza la conducción de la oposición sigue con los privilegios que pueden ofrecer más de 600 millones de dólares recibidos y de los cuales nadie rinde cuentas y por el contrario con sus laboratorios mediáticos se encargan de linchan de desacreditar a los que nos atrevemos a pedirlas.

No quieren, NO LES CONVIENE para sus intereses y planes como hegemonía opositora participar en elecciones que sí pueden conducir a un cambio de gobierno, visto que los que adversamos a Maduro somos la gran mayoría, más del 85% de los venezolanos, según los estudios de opinión de las encuestadoras más serias nacionales y extrajeras.

Aparentan querer negociar y resolver este conflicto. Asistieron a Oslo-Barbados, prácticamente obligados y en secreto, mientras decían a voz populis que jamás se sentarían a “dialogar con narcos”. Pero, su claro objetivo era y es el de no llegar a ningún acuerdo, por eso la negociación la presentaron con el “todo o nada” que por supuesto incluía el “vete Maduro”. Fueron a pedir lo que sabían imposible de lograr para precisamente no conseguirlo y seguir en su constante retórica que sí les da jugosos dividendos.

Su guión establece no llegar a consenso en la AN para nombrar al nuevo CNE, por eso se tardaron mes y medio en colocar en la agenda de debates el tema del nombramiento del nuevo CNE. Piensan nombrarlo unilateralmente y enviarlo al exilio dorado, llamar nuevamente a la abstención y acusar a quien se atreva a promover el voto de “traidor”, de “colaboracionista” descalificando e intentando enlodar su reputación, como han hecho con Henri Falcón, Claudio Fermín, Eduardo Fernández entre otros importantes demócratas de oposición, pues son una piedrota en el zapato para sus intereses.

Repetirán lo del 20 mayo de 2018, satanizando a los factores de oposición democráticos que sí quieren una cambio y que están luchando, como pueden, pero con mucha decisión y los pies sobre la tierra, porque ese cambio de poder sí ocurra y se atienda las necesidades urgentes del pueblo. Esos factores democráticos han planteado el programa de petróleo por alimento y los que monopolizan la oposición ni se han inmutado en considerarlo. Dicho programa sí podría ayudar a aliviar los indescriptibles padecimientos de nutrición del pueblo.

A la élite que actualmente monopoliza la conducción de la oposición en Venezuela, el G4, no le interesa realmente el país, mucho menos le interesa el pueblo, su hambre y sus padecimientos, solo le interesa mantenerse en su hegemonía y seguir disfrutando hasta que se pueda de los jugosos dividendos en dólares que da el “luchar por la democracia y la ayuda humanitaria” en Venezuela.

@joserioslugo

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