Norte esquivo

17 de diciembre, 2019

A Maduro le ¡ATERRA! el voto del 80% del país que lo adversa. Por lo cual, hace todo lo que esté a su alcance para que IMPERE la abstención en la oposición. Para ello utiliza la guerra sucia mediática con sus laboratorios del G2 cubano. El sector abstencionista y el extremista de la oposición, conscientemente o no, lo ayuda en esa tarea.

Maduro de pendejo no tiene nada. Sabe que aquí no habrá: ni invasión, ni golpe d Estado (se encarga de evitarlo con persecución y terror a lo interno de las FANB). Él no va a renunciar. No está solo, tiene el apoyo de Rusia, China, Irán y otros países que no han reconocido a Juan Guaidó como presidente de Venezuela Encargado. Sí aceptará cambiar al CNE, ese cambio no es su mayor preocupación. Su apuesta es a que los venezolanos nos abstengamos y en eso trabaja a brazo partido.

Quienes realmente le hacen el juego a Maduro, para que se quede indefinidamente en el poder, es ese sector de la oposición que promueve la abstención. Maduro sabe que su ÚNICA OPORTUNIDAD en cualquier elección es la abstención de la oposición y hace todo para que la mayoría no vote. Sabe que no hay trampa que pueda detener el voto masivo, lo aprendió en las parlamentarias del 2015. Por eso su objetivo es la abstención de los opositores y hasta ahora eso ha funcionado a su favor.

Nadie puede negar que nuestros únicos triunfos en esto 20 años frente al chavidurismo hayan sido electorales (2007, 2015, además de varias gobernaciones y alcaldías claves). En 2015 QUEDÓ DEMOSTRADO que si tenemos todos los testigos de mesa y la gente vota masivamente ¡NO HAY TRAMPA QUE VALGA!

Con la abstención ¡NO HEMOS GANADO NADA!. Por el contrario, la abstención en las parlamentarias del 2005 fue nuestra ruina. Una AN roja, rojita nombró a todos los poderes y consolidó al chavismo en el poder. En 2018, fue similar en las presidenciales. Dejamos que Maduro ganara. Él se quedó con 6 años más en el poder y nosotros ¡SIN NADA!

La dirigencia y el pueblo tenemos que REFLEXIONAR, EVALUAR lo hecho hasta ahora y entender de una vez por toda que la ÚNICA POSIBILIDAD REAL que tenemos para el “cese de la usurpación” o mejor dicho para el cambio de poder en Venezuela es a través de la negociación política y el voto masivo, con o sin nuevo CNE, en las parlamentarias 2020. Pues esas elecciones para la Asamblea Nacional se convertirían en un verdadero  plebiscito contra Maduro, que si pudiera lograr la presión necesaria para negociar unas elecciones presidenciales o incluso la transición.

¡BASTA YA! de seguir solo rogando a Dios y esperando salidas mágicas proporcionadas por los de afuera. Hay que poner los pies sobre la tierra, organizarnos bien, conseguir TODOS LOS TESTIGOS DE MESA, entrenarlos muy bien y promover el voto y la negociación política como la verdadera salida a esta crisis.

A casi 2 años de venta de salidas rápidas, de invasiones y golpes de Estado que no se concretarán. De fantasías que siempre terminan en mayores frustraciones deben ser suficientes para entender, de una vez por todas, que la salida está en la negociación política y el voto masivo opositor.

Los diputados a la Asamblea Nacional de oposición y los del PSUV deben terminar de nombrar al nuevo CNE. Es inexplicable e inaceptable que aún no lo hayan hecho. Todo el país pide un nuevo CNE y nuestros diputados de oposición retrasan su designación, lo cual podría quedar en manos del TSJ y allí la ¡gran cagada!

En 2020 corresponde por la Constitución la realización d elecciones parlamentarias, las cuales debería ser hacia finales de año (noviembre o diciembre), los que monopolizan la conducción de la oposición en Venezuela el G4 (VP, PJ, UNT y AD) y Juan Guaidó, ya han anunciado que no participaran en esos comicios. Están empeñados que las elecciones que vienen deben ser presidenciales, aunque saben que no corresponde, y son tan erráticos que ni siquiera quieren sentarse a negociarlo con el gobierno.

Guaidó asegura que solo participarían en unas elecciones presidenciales con plenas garantías, las cuales según ellos, deben realizarse en 2020. Pero realmente dichas elecciones presidenciales no corresponden, pues ya se realizaron en 2018 y ellos llamaron a la abstención.

Con una absurda abstención regalaron a Maduro 6 años más de gobierno, cuando por ser la gran mayoría, más del 80% de opositores, las hubiéramos ganado por paliza, tal cual como lo hicimos en 2015, cuando fuimos unidos, bien organizados y con todos los testigos. Con este mismo CNE por cierto.

Estos “genios” del G4, engañaron a todo un país prometiendo que en “tres meses” saldríamos de Maduro sí nadie votaba. Pues, de mentira en mentira, de manipulación en manipulación ya tenemos casi 2 años y Maduro sigue allí en Miraflores tranquilo, atornillado por el abstencionismo.

Por ahora, no habrá presidenciales, pues no corresponden. Lo que sí habrá es parlamentarias y hay que ganarlas por paliza como en 2015, con un nuevo CNE, que debe nombrar ¡ya! la AN. La única forma de que puedan realizarse presidenciales es a través de una negociación política con el gobierno, no hay otra posibilidad real.

Pero la oposición del G4 y Guaidó, no quieren ni lavar, ni prestar la batea. Ni ellos quieren negociar, ni quieren que otros actores políticos negocien, como por ejemplo los de la llamada “mesita”, la Mesa de Diálogo Nacional (MDN), que sí es una vía seria y responsable para tratar de lograr avances para el país.

Contra la MDN, se ha desatado otra salvaje campaña mediática de guerra sucia por las redes sociales, insultando, descalificando y difamando a los políticos y partidos de oposición que la conforman. Si bien es cierto que aún no ha conseguido todo lo que se propuso en dicha mesa, siguen batallando.

Todos los países del globo terráqueo, incluyendo a EEUU y todos los organismos de la comunidad internacional, incluyendo al Grupo de Lima, han señalado tajantemente que la salida debe ser producto de negociación política y elecciones libres. Pero el G4 y los extremistas maricorinos hacen oídos sordos a ello.

Llegó la hora de que el pueblo venezolano decida cómo quiere que se hagan las cosas para salir de este autoritarismo, perverso y criminal de Nicolás Maduro. Sí quieren seguir creyendo en fantasías de: golpes, invasiones, Tiar o sí de manera realista quieren negociar y votar para poder lograr el cambio.

@JoseRiosLugo

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