Legitimación de Capitales: dimensión internacional

29 de abril, 2021

Uno de los mayores desafíos para el Nuevo Derecho Penal Internacional es enfrentar las terribles consecuencias del lavado de dinero. La legitimación de capitales siempre ha buscado mediante el delito disfrazar activos ocultando la conducta criminal y el origen ilegal del dinero para procesarlo en el sistema financiero tanto nacional como internacional. Es un delito multifacético porque atenta contra el orden público, la seguridad internacional, el sistema socioeconómico, la libertad de la industria, el comercio y contra la administración de la justicia. Para esto los delincuentes tanto en el espacio real como en el virtual buscan colocar el dinero sucio en instituciones financieras como bancos, aseguradoras, casas corredoras de valores, casinos, para inyectar al sistema financiero con múltiples transacciones e ingresar al ciclo económico con la adquisición de bienes o instrumentos monetarios.

Los procesos de globalización han facilitado la internacionalización de la criminalidad. Los nuevos espacios geopolíticos y geoeconómicos han multiplicado la libertad de circulación de las transacciones y mercancías. La respuesta de la comunidad internacional ante la nueva geopolítica del crimen ha consistido en la firma y ratificación de tratados internacionales donde el punto fundamental ha sido la persecución por el financiamiento que genera la legitimación de capitales en la promoción y ejecución de actos terroristas. El terrorismo como la delincuencia organizada necesita recursos financieros donde la droga es esencial con el blanqueo y reciclaje del dinero. El ciberespacio y su dimensión virtual facilitan el narcotráfico, el mercado de los estupefacientes y sustancias sicotrópicas desafían a las autoridades nacionales e internacionales con su crecimiento exponencial. El mercado de la droga es superior al de las armas y representa el doble de los ingresos de los países de la OPEP. Consiste en el cultivo, manufactura, distrubución y venta de drogas ilegales. Los países del tercer mundo son las mayores víctimas con casos emblemáticos como Colombia y Afganistán con la cocaína y el opio vinculados en ambos casos al terrorismo y la delincuencia organizada.

Las Naciones Unidas en esta materia han aprobado tratados que tienen que ver con lo que algunos analistas han denominado los cuatro jinetes del apocalipsis: narcotrafico, terrorismo, delincuencia organizada y corrupción todos vinculados a la legitimación de capitales. El lavado de dinero esta inmerso en todas las esferas de la comunidad internacional especialmente en las instituciones financieras.

Algunos especialistas han insistido en que mas allá de tratados internacionales que obligan a los Estados pudiera considerarse la inclusión de estos delitos en la tipificación que pudiera hacer la Corte Penal Internacional creada en 1988 y que es la instancia permanente y universal del Nuevo Derecho Penal Supranacional.

Otras organizaciones internacionales contra el delito de legitimación de capitales son: el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que fue creada en París en 1989 por los países altamente desarrollados donde hay 9 recomendaciones especiales contra la financiación del terrorismo y las 40 recomendaciones que son de carácter universal y configuran el cuadro general del esfuerzo de los Estados frente al lavado de dinero. Igualmente el Comité de Basilea integrado por los Bancos Centrales para la supervisión, control y buenas practicas bancarias han promulgado los 25 principios para los bancos y el Acuerdo de Basilea II para la regulación del Capital y frente al riesgo. Los mayores bancos del mundo también han respondido con los llamados principios del Grupo Wolsfberg y finalmente el Grupo Egmont donde se establecieron las unidades de inteligencia financiera y se ha convertido en un foro para programas y proyectos anti lavado. En todos los países las unidades de inteligencia financiera vigilan la transparencia de las operaciones bancarias.

Las Naciones Unidas crearon la Comision de Estupefacientes en 1961 complementada con la Convencion Contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988. En nuestro continente al considerarse el financiamiento de la droga como terrorismo se aprobó la Convención Interamericana contra el Terrorismo en el 2002 donde se reafirma la urgencia en tomar medidas dentro de la amplia cooperación de los Estados. En Nueva York en el 2003 la ONU aprobó la Convención contra la Corrupción donde se toma en cuenta los principios de la correcta gestión de los asuntos y los bienes públicos con la necesaria obligación de rendir cuentas en gestiones transparentes y la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional para combatir las actividades delictivas como la legitimación de capitales, el tráfico ilícito y los delitos vinculados a la droga y al Terrorismo en Palermo en el año 2000.

En la próxima conferencia para revisión del Tratado de Roma de la Corte Penal Internacional crímenes como el terrorismo y el narcotráfico podrían estar incluidos, posteriormente es posible que se consideren la corrupción y la delincuencia organizada. Esto haría más eficaz el combate contra la legitimación de capitales.

jcpineda01@gmail.com

 

El Universal

 

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