La República del “bochinche”

26 de enero, 2021

“Bochinche, Bochinche, Sois Puro Bochinche”:  Esta expresión es atribuida al Generalísimo Francisco de Miranda en 1812, cuando era apresado por un grupo de oficiales al mando de Simón Bolívar, acusándolo de traición a la patria.

Hoy, 209 años después, el significado de esa expresión de Miranda, sigue describiendo perfectamente al país, en especial a su estamento político.

Son ya 22 años de desaciertos, de constante errática de una dirigencia política de oposición perdida en su propio laberinto. De elevados egos, sorda, sectaria, excluyente, hundida en viejas rencillas y profundamente mediocre que ha traído como consecuencia el fracaso constante. Al enfrentar con la mayor torpeza posible a unos gobiernos, el de Chávez y el de Maduro, profundamente autoritarios, corruptos, incapaces para hacer progresar al país, entreguistas a intereses foráneos (cubano, chino, ruso e iraní) y violadores de los DDHH, que nos han hecho retroceder 100 años.

Una dirigencia, que ha demostrado no ser democrática, pues abandonó las herramientas de lucha de los demócratas como: el diálogo, la negociación y acuerdos políticos y la vía electoral. Para embarcar la lucha opositora por caminos de aventuras violentas como intentos de golpes, atentados, contratación de mercenarios, sanciones criminales que solo afectan al pueblo y constantes solicitudes de invasión militar extranjera. Vías que solo llevaron a la lucha opositora de fracaso en fracaso. A pesar de que constantemente los sectores democráticos de la oposición advirtieron que no era el camino y pronosticaron los resultados, ante lo cual fueron satanizados, insultados, difamados y desprestigiados. Hoy queda demostrado que esos sectores democráticos tenían la razón.

Persistir en la torpeza política

Venimos de que ese sector extremista-tóxico de la oposición entregara, en bandeja de plata, la Asamblea Nacional al chavimadurismo, a través de la promoción de la abstención, pues cambiaron el participar en un proceso electoral con efectos prácticos para la vida nacional, por una “consulta” sin ningún efecto práctico, ni posibilidad de aportar o cambiar nada en el país. Hoy, la dura realidad de la que tanto se advirtió y, una vez más, no quisieron escucharnos, nos golpea en la cara con la fuerza de un vendaval. Hoy, estamos sin el chivo y sin el mecate, con las manos vacías, sin ningún espacio de poder y con la titánica tarea de enfrentar a un chavimadurismo que tiene todos los poderes, para hacer y deshacer lo que le venga en ganas.

Se repite, pero en peores condiciones, lo vivido en 2005, cuando igualmente le regalamos la AN al chavismo gracias a la abstención. En aquél entonces nos costó 10 largos años para recuperarnos de esa torta puesta por esos políticos incapaces. ¿En esta oportunidad, cuántos años nos costará para recuperarnos? Nadie lo sabe. Dependerá de si la dirigencia política hace las cosas bien o no.

En la república del bochinche, a pesar de todo lo vivido en estos 22 años, aún muchos políticos y “líderes” de ciertos sectores de la sociedad civil, parecen no haber aprendido absolutamente nada. Hoy, siguen planteándose empresas irreales que no estamos en capacidad de emprender. Nos vienen, nuevamente, a querer vender el Referendo Revocatorio como la panacea, como la “salida rápida” al problema. Así de fácil: “Convocamos al RR y como somos el 85% en contra de Maduro, la gente votará y listo le ganamos”.

¿Como se puede recoger el agua derramada en la tierra? Esos mismos “dirigentes” políticos y “líderes” de la sociedad civil se dedicaron a sembrar en la psique de la gente que: “En dictadura no se vota” “Se vota, pero no se elige” “Te robarán el voto” “El CNE, te cambia el voto” “El que vote en dictadura es un colaboracionista” “No hay condiciones para votar” “Hasta que no se vaya Maduro, no votaremos”. ¿Cómo sacarán en tampoco tiempo al pueblo de ese fango de abstención donde lo metieron? ¿Cómo piensan hacer para reconectar con la gente y ganarse nuevamente su confianza?

Pero, no contestan a ninguna de esas preguntas, sino que cual toro persiguiendo el trapo rojo se van a lanzar a la embestida contra una pared de hierro. Intentarán embarcarnos en un RR el cual no tenemos posibilidad, en este momento de ganar, pero que además no corresponde a este año, sino a enero del 2022 como pauta la Constitución.

Más fantasías

Mientras otros, insisten en una supuesta negociación con el gobierno para elecciones presidenciales y repetir las parlamentarias. ¿Quiénes serían los interlocutores válidos, aceptados por el gobierno para dicha negociación? ¿Quién les validó para que negocien por los venezolanos? ¿Qué negociarían además de presidenciales y AN? ¿Cómo negociarían? ¿Con qué fuerza lo harían? Y ¿Por qué el gobierno querría negociar y a cambio de qué?

Deben analizarlo mejor

Y finalmente, otro factor de la oposición se perfila por la celebración de unas “mega elecciones” de: alcaldes, gobernadores, concejalías y asambleas legislativas de estado. Las cuales pudieran realizarse en diciembre de este año 2021 o antes. Lo cual, a criterio de este humilde articulista y de otros analistas políticos sería un grave error, pues en un año particularmente difícil para la oposición, donde está desorganizada, desarticulada, más dividida que nunca, sin planes claros, ni estrategias conjuntas definidas, pero que además ya no cuenta con la confianza de un pueblo que no cree en nadie, porque siente con razón que todos se burlaron de él. En el marco de ese escenario concurrir a unas mega elecciones es poco menos que un “autosuicidio”

El camino a seguir está muy claro, pero como es difícil, hay que esforzarse y trabajarlo día a día en cada caserío, pueblo barrio y ciudad de todo el país, y como es lento y lleno de obstáculos, para ver resultados en el mediano-largo plazo, muchos “dirigentes” políticos prefieren seguir autoengañándose y por consecuencia al país, al hacer las cosas improvisadamente. Lo que nos volverá a llevar a nuevos fracasos y profundas nuevas frustraciones que seguirán consolidando cada día más al chavimadurismo en el poder.

La responsabilidad ciudadana

La ciudadanía tiene la obligación de evaluar constantemente la actuación de la dirigencia política opositora para exigirle que no se desvíen, que esta vez lo hagan bien porque los está vigilando. Presionarlos constantemente para que logren los consensos necesarios y trabajen conforme a un plan y estrategia bien concebidos que nos permitan obtener resultados exitosos en los procesos electorales venideros. Sí los ciudadanos no lo hacemos eso y dejamos todo en manos solo de los políticos, jamás saldremos de esto.

 

“Bochinche, Bochinche, Sois Puro Bochinche”: Francisco de Miranda 1812

 

@joserioslugo

 

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