Joe Biden y su nueva diplomacia

21 de enero, 2021

Estados Unidos ya tiene un nuevo presidente producto de un complicado proceso electoral en los tiempos más difíciles en las últimas décadas, con la terrible crisis económica y política producto de la pandemia del Covid-19, y luego de un liderazgo tan controversial y tan impredecible como el del Presidente Donald Trump. Joe Biden es el Presidente Nro. 46, y desde ya es el jefe de Estado y de Gobierno del país más importante del mundo, los colegios electorales le dieron la mayoría necesaria y la legitimidad por un periodo de 4 años aunque con difícil opción de un segundo mandato por la avanzada edad. Además la Constitución estadounidense lo obliga a ejercer el cargo de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y responsable de la política exterior. Desde el primer Presidente George Washington proclamado en 1789, siempre se ha respetado la tradición dentro del estricto protocolo de la sucesión presidencial por eso lo insólito de los últimos días del mandato del Presidente Trump y particularmente los acontecimientos del asalto al Congreso, y el permanente desconocimiento de la voluntad electoral con una especie de llamado al golpe de estado.

Washington es el centro del poder militar y de la diplomacia del mundo, el Congreso tiene la competencia de declarar la guerra, pero es el Presidente quien debe dirigir y orientar todo proyecto militar, aunque el parlamento ejerce un control en la movilización bélica y aprueba los gastos de la Armada. El Presidente Biden ya designó a su Ministro de Defensa un veterano General con 41 años en el ejército y a quien conoció cuando era Vice-Presidente con Barack Obama, durante la Guerra de Irak. Este militar es el primer afroamericano en tan importante responsabilidad. Pero también el nuevo Presidente es quien dirige la política exterior tanto en lo bilateral como en lo multilateral, juega un papel especial en las Naciones Unidas como Miembro Permanente del Consejo de Seguridad y es quien tiene la iniciativa en el reconocimiento de los gobiernos con los cuales tiene relaciones diplomáticas y comerciales además del diálogo y la negociación de los acuerdos internacionales; en esto el Senado comparte responsabilidades. Ahora será más fácil en Política Exterior para el Presidente Biden porque su Partido Demócrata logró la mayoría en ambas cámaras. La escogencia del Secretario de Estado para los analistas en la política internacional fue muy acertada al designarse a un diplomático experimentado como Antony Blinken, quien tiene más de veinte años trabajando con los demócratas especialmente con Biden; es un pro-europeo con gran cercanía a la política francesa y proclive a los acuerdos con la Unión Europea. Durante la Presidencia de Barack Obama, se desempeñó como segunda figura en el Departamento de Estado y con una estrecha relación con el actual Presidente en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Este nombramiento reafirma el compromiso de la nueva administración con el multilateralismo y le da importancia a la Academia por sus vínculos con la Universidad de Harvard y Columbia. En esta misma dirección y en armonía, para la Misión Permanente de Estados Unidos ante la ONU en Nueva York, se seleccionó como Embajadora a una mujer de color, diplomática de carrera, Linda Thomas-Greenfield, quien además de ser Embajadora en diferentes países durante el Gobierno del Presidente Obama, fue Directora de Asuntos Africanos.
La dimensión internacional de lo económico es responsabilidad de quien fuera Presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen, doctorada en Yale y profesora de la Universidad de Berkeley. Dándoles prioridad a las mujeres en la conducción política y económica del país, también el Presidente Biden nombró en la Secretaría de Comercio a Gina Raimondo, una importante empresaria activa en la política, fue Gobernadora en Rhode Island, donde implementó la Reforma del Sistema de Pensiones.
Un tema central con repercusiones en el contexto internacional será el desempeño del nuevo Secretario de Salud Xavier Becerra, hijo de inmigrantes mexicanos y con una amplia trayectoria en la Defensa de los Derechos Humanos, fue Fiscal General de California y muy apreciado por los latinos. Precisamente una de las primeras leyes del nuevo gobierno será la Reforma Migratoria. Con más de 400.000 fallecidos a causa de la pandemia y una deficiente atención médica y manejo de la crisis sanitaria, el nuevo Presidente apuesta a un Plan de Ayuda de 1.9 billones de dólares que solicitará sea aprobado prioritariamente; junto al combate de la crisis económica está la emergencia sanitaria, donde se incluye la gratuidad, y la universalidad de las nuevas vacunas. Este plan social además incluye la creación de 1 millón de empleos en la industria y especial atención de familias y trabajadores, todo dentro de un proyecto para la reconstrucción del país.
Definitivamente habrá una nueva orientación. Los demócratas siempre han tenido más cercanía con lo económico, comercial, social y político del continente y han favorecido el diálogo siempre que en nuestra región haya la disposición a la negociación dentro de los imperativos de la justicia y libertad. Por ahora, como lo prometieron tanto el Presidente Biden como la Vice Presidenta Kamala Harris se dedicará el nuevo gobierno a la reconstrucción de su país, pero se espera una nueva Política Exterior y Venezuela será un centro importante en esa referencia.
jcpineda01@gmail.com
El Universal

El Reporte Global, no se hace responsable de las opiniones emitidas en el presente artículo, las mismas son responsabilidad directa, única y exclusiva de su autor.

A %d blogueros les gusta esto: