Israel – Emiratos: Shalom y Salaam

27 de agosto, 2020

El acuerdo histórico entre Tel Aviv y Abu Dabi tendrá consecuencias determinantes en el diseño próximo futuro del Medio Oriente. Altera la tradicional negociación entre árabes y judíos por el problema palestino, y establece relaciones diplomáticas no producto de conflictos y guerras como ocurrió con Egipto (1979) y Jordania (1994); sino que es producto de relaciones diplomáticas y comerciales entre dos Estados soberanos por razones pragmáticas y dentro del espíritu generado por el Covid-19 de cooperación en ciencia y medicina pero también en tecnología y comercio.

Dos actores han sido muy importantes: tanto Estados Unidos como el Reino de Arabia Saudita; así como el tema de la unificación de criterios entre árabes e Israel, representando el nuevo poderío de Irán en la región. Para Abu Dabi y su príncipe heredero Mohammed bin Zayed, la exigencia fue la renuncia a la anexión de una tercera parte de Cisjordania que había sido prevista en un reciente plan de la Casa Blanca y Jerusalén. El objetivo es avanzar a la paz en toda la región, y tratar de tener relaciones diplomáticas con Israel en un efecto dominó que podría conducir a Bahréin; Omán; Qatar; Kuwait y la propia Arabia Saudita.
Los Emiratos Árabes Unidos, donde fui Embajador de Venezuela durante tres años, representan una sociedad estable; moderna; pacífica; abierta al diálogo y tolerante con los extranjeros. Hoy los Emiratos son los únicos en el mundo árabe en contar con una central nuclear denominada Baraka (Bendición en árabe).
Igualmente, los Emiratos son los más avanzados del mundo árabe en tecnología espacial con su misión a Marte 20 del julio de 2020, coincidiendo con el 50 aniversario de la formación de Emiratos Árabes Unidos.
Para comprender esta nueva geopolítica es importante señalar la presencia de Irán en el Medio Oriente como potencia emergente; después de la revolución islámica en 1979 con el derrocamiento del Sha y su enfrentamiento con Estados Unidos y sus aliados árabes, especialmente Arabia Saudita. El mundo árabe y particularmente Riad, siempre han expresado temor a la posibilidad de que Irán pueda tener el arma atómica. Para algunos analistas árabes el proyecto del poderío nuclear iraní solo puede confrontarlo Israel con su desarrollo atómico, que lo ha puesto a la orden frente a cualquier agresión iraní. En este sentido, los Emiratos Árabes Unidos como Arabia Saudita y otros gobiernos pudieran considerar la protección del paraguas nuclear israelí frente a cualquier amenaza atómica iraní.
Ante el reciente acuerdo israelí–árabe, el gobierno de Irán criticó este convenio de paz, calificándolo de “estupidez estratégica”; afirmando que es una traición a la Causa Palestina y que esto reforzaría el eje de resistencia en la región al estado sionista. Igualmente Turquía, por razones distintas a las de Irán, calificó el nuevo vínculo entre Israel y el mundo árabe como un abandono a la demanda de independencia palestina. Turquía se solidarizó con la respuesta del pueblo palestino y su administración ante este acuerdo ya que socava la paz árabe, dejando de lado la política orientada por la Liga Árabe y por la Organización de Cooperación Islámica.
La pandemia del Covid-19 ha tenido una influencia fundamental para el cierre de esta larga negociación entre Israel y los Emiratos, ambas partes han venido insistiendo en la necesidad de la cooperación y solidaridad frente al virus que no ha distinguido entre judíos, musulmanes ni cristianos. Hemos visto en el periódico Times de Kuwait la información, con su foto, del primer acuerdo firmado por la compañía Tera Group de Israel y la Compañía Nacional de Inversiones APEX de los Emiratos Árabes Unidos, un programa conjunto para combatir el coronavirus en toda la región; con especial investigación en los diagnósticos, la vacuna y con dimensión comercial.
Este denominado “Pacto de Abraham” es un ejemplo de la nueva compleja geopolítica mundial, donde todos los actores están implicados; tanto Estados Unidos como Rusia, China y la Unión Europea, en este caso especialmente Turquía, Irán, Arabia Saudita e Israel. Los Emiratos Árabes Unidos solo son la punta del iceberg del nuevo Oriente que surgirá después de la pandemia del Covid-19.
Es importante señalar que son 7 los Emiratos Árabes Unidos (Abu Dabi, Ajmán, Dubái, Fuyaira, Ras al-Jaima, Sarja y Umm al-Qaywayn), con una extensión de 836.000 km2 y cerca de 6 millones de habitantes. El 4 de febrero de 2019, como un prolegómeno de este acuerdo, fue la visita del Papa Francisco quien reunió a 170.000 creyentes en la ciudad deportiva Sheij Zayed; el Papa pidió por la paz y por la negociación entre árabes y judíos, solicitando el respeto a la minoría cristiana en todo el Medio Oriente.
El pequeño espacio mediterráneo siempre ha generado grandes conflictos, es posible que ahora comience una nueva era para la paz donde el “Shalom” de los judíos y el “Salaam” de los árabes tengan la misma dimensión y compromiso.

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