Geopolítica y pandemia

20 de agosto, 2020

La geopolítica vincula la historia a la geografía, pero también a la política, la economía, y a la diplomacia. Estudia los tipos de rivalidades de poderes sobre los territorios y las poblaciones, hoy agrupadas en Estados soberanos pero interdependientes. Es un método de análisis geográfico de situaciones sociopolíticas concretas, donde es fundamental el estudio y el análisis de los accidentes de la historia humana; especialmente cuando se trata de crisis o catástrofes. La pandemia del Covid-19, en los meses de su inicio y evolución, no sólo ha producido cambios sino que perfila un nuevo paradigma de las Relaciones Internacionales de las políticas estatales de la economía y las finanzas; y de la importancia fundamental que ha adquirido la salud y la medicina.

El primer geopolítico fue el profesor sueco Johan Rudolf Kjellén (1864-1922). Para él, todo Estado, más allá del aspecto físico geográfico, tiene 4 expresiones: como centro de actividades económicas, como pueblo en sus características nacionales y étnicas, como comunidad social en sus clases y profesiones y como gobierno en su aspecto constitucional y administrativo; así la geopolítica considera al Estado como un organismo o fenómeno de la sociedad. La pandemia y el virus han incidido en todas estas áreas, demostrando la incapacidad en la mayor parte de los gobiernos en dar respuestas oportunas y adecuadas; afectando a todas las actividades humanas con la recesión económica y las nuevas expresiones de la educación y el trabajo a través de los medios digitales. Como organismo, el Estado y la sociedad ya tienen huellas imborrables de este virus.
Para el alemán Friedrich Ratzel (1844- 1904), es la teoría de la evolución Darwiniana el fundamento de la geografía política; también considerando al Estado con sus componentes en permanente evolución. Fundamentó el poderío del mundo occidental en el papel de la nación dentro del espacio vital que necesita su población. La geopolítica es un triángulo integrado por poder, pueblo y territorio. La nación es un grupo de hombres unidos por un sentimiento de pertenencia, el pueblo es un compuesto de individuos y de grupos que están unidos por un territorio común. El Covid-19 terminó con la visión parcializada del planeta en Estados nacionales soberanos e independientes, hacia una concepción universal de los daños emergentes y de las soluciones planteadas. Autores como el italiano Luigi Ferrajoli señalan el fracaso del Estado nacional para atender estas catástrofes y la necesidad de un nuevo constitucionalismo mundial.
El norteamericano Alfred Mahan (1840-1914), basó la geopolítica en el factor económico y en el juego de fuerzas, así las relaciones internacionales se pueden estudiar en términos de estrategia y táctica, le da prioridad al poder naval y por eso la superioridad de la civilización occidental. Con esta pandemia, lo fáctico del poder queda borrado más allá de la consideración que pueda tener el territorio o el mar. En la nueva era digital, son las Tecnologías de la Información y la Comunicación con la inteligencia artificial y la “big data” las que generan poder real; con su dimensión transnacional. Por eso, tampoco es aplicable la concepción de la geopolítica de los británicos cuya expresión más sólida la formuló Halford J Mackinder (1861-1947) con su tesis del poderío naval. Para Mackinder el mundo es un gran océano donde se encuentra la isla mundial compuesta de Asía, Europa y África, alrededor de ella están las grandes islas América, Australia, Japón y Gran Bretaña. Fundamentó el poderío inglés frente Alemania y Estados Unidos, hablaba del pivote geográfico de la historia, sobre el poderío ruso, japonés y alemán, y preconizó un sistema de alianzas para el Reino Unido, quien debía acercarse a Moscú para controlar el poderío alemán y posteriormente contener a Rusia con el Imperio Persa, señaló igualmente la alianza con Francia para contrarrestar a Alemania. Quién controla el corazón del mundo dirige la isla del mundo y quien controla la isla del mundo controla el mundo.
En un reciente libro el filósofo Bernard-Henri Lévy, invalida todas estas teorías de la geopolítica cuando señala que con esta pandemia el mundo se ha convertido en un gran hospital; donde el imperativo es la salud y donde se imponen la cooperación frente a la confrontación. Incluso, en el orden político señalan la posibilidad de cerrar el ciclo del pacto constitucional republicano en su compromiso con la democracia y los derechos humanos pudiendo originar un nuevo “pacto vital” y volviendo a las teorías del sistema de prisiones de Michel Foucault.
En una próxima entrega complementaremos este análisis sobre la geopolítica y los cambios que va a generar el Covid-19. Haremos mención a la política de los sistemas autoritarios donde el concepto de raza o clase social ha quedado borrado por el Coronavirus, al constituirse como una amenaza para toda la humanidad tomando al hombre en su dimensión universal. Igualmente, al pensamiento geopolítico en nuestro continente; destruyendo el concepto del destino manifiesto de algunas potencias y obligando a una geopolítica humanista en el nuevo multilateralismo y la necesidad de la integración.
jcpineda01@gmail.com
El Universal

elreporteglobal.com, no se hace responsable por las opiniones emitidas en este artículo. Dichas opiniones son responsabilidad exclusiva y directa del autor. 

A %d blogueros les gusta esto: