Facilitadores y bloqueadores de la recuperación

20 octubre, 2022

Por: José Antonio Gil Yepes

Según los planteamientos de los expertos reunidos en el reciente Seminario de Escenarios Datanalisis y los resultados de la IV Edición de nuestra Encuesta Multisectorial Empresarial, los principales facilitadores de la recuperación económica en curso son los siguientes:

Flexibilización de los precios, del tipo de cambio y de la circulación de divisas; fuentes alternativas de energía y abastecimiento de diésel y gas.

La resiliencia empresarial, haber aguantado todos estos años, fue clave para poder sacar la nariz del agua. También nos ha facilitado la recuperación el haber mantenido la comunicación con los entes reguladores.

Los aumentos de sueldos y, en particular de los ingresos de los trabajadores por cuenta propia están reanimando el consumo.

El arraigo de los consumidores con los productos de calidad hechos en Venezuela. Las exportaciones crecientes y diversificadas de productos y servicios venezolanos, las cuales, una vez que arrancan, tienden a autofinanciarse y a consolidarse.

La moderación de la actitud controladora del Estado. Más aún, ha contribuido la superación del afán de expropiación de empresas particulares.

En cuanto a los bloqueadores se destacan los siguientes: La inflación y el enfoque monetarista de la lucha antiinflacionaria que es el origen del alto Encaje Legal, de la falta de crédito bancario y de la casi total imposibilidad de prestar en divisas a partir de los depósitos en las cuentas en custodia.

Aunque el mercado de valores (emisión de acciones y bonos) luce como una oportunidad para compensar la falta de créditos, el mecanismo bursátil es poco utilizado. En el caso del agro y la cría, ya está operando la Bolsa Agrícola, con el aliciente adicional de que sus operaciones están exentas del Impuestos a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF).

Escaso poder de compra de la población. Es necesario aumentar los salarios y para ello se necesita bajar la inflación, activar el crédito y recuperar la inversión privada.

Las empresas del Estado son un freno a la economía porque ninguna produce ganancias y muchas ni siquiera están operativas, aunque sigan pagando nómina. De igual manera esta barrera bloquea la devolución de empresas y fundos expropiados o confiscados (todos ociosos y en pérdida). Sin embargo, hay excepciones a esta regla pues el gobierno ha devuelto algunas propiedades y está comenzando a implementar la venta de acciones a particulares de algunas empresas del Estado.

El aumento de los impuestos tiene un impacto recesivo. El sector tecnología, que es clave en el desarrollo de la productividad, es el que más tributos paga en Venezuela, después de licores. Se necesita buscar esquemas más modernos. Por ejemplo, es necesario cambiar la práctica de cargar mayores tarifas por servicios públicos a las empresas que a las viviendas. En el caso de la tarifa por la recolección de basura en muchos municipios se está cobrando sólo a las empresas bajo el argumento de que, siendo menos entidades, son más fáciles de cobrar.

Entran al país demasiados productos en competencia desleal, sin pagar aranceles y con ventajas en los trámites de aduana que dependen del “know who”.

Las fallas y escasez en los servicios públicos; aunque un 52% de la industria está en capacidad de abastecerse en electricidad.

La sobrevaluación de la moneda hace artificialmente competitivas las importaciones y que el dólar pierda capacidad de compra en Venezuela, siendo uno de los países más costosos en dólares. También inciden limitaciones a las exportaciones por temas sanitarios. Por ejemplo, el ganado venezolano que tiene aftosa se exporta a Colombia y de allí se reexporta, a mucho mayor precio, a países que no aceptan ganado de zonas con aftosa. Altos costos y servicios defectuosos en puertos y aeropuertos. Falta de apoyo por parte del SENIAT y de la Guardia Nacional, de las embajadas y consulados en el exterior en la promoción de exportaciones.

Desde el punto de vista tecnológico, la falta de conectividad supone menor competitividad. Se observa pérdida del personal calificado, la falta de alfabetización digital, el robo y vandalismo de infraestructuras, el vandalismo eléctrico, el costo del acceso a las telecomunicaciones. Falta de acceso de la población a la tecnología. Afortunadamente, los aumentos de tarifas han sido seguidos por mayores inversiones.

A pesar de las hostilidades reportadas en los entornos internacional, macroeconómico y político nacional; el empresariado, en unión con los trabajadores, ha buscado soluciones en aspectos que sí están a su alcance, como alianzas entre eslabones de las cadenas de producción, acuerdos con entes gubernamentales que están conscientes de que necesitamos recuperarnos, nuevos enfoques de mercado y la reorganización interna de sus unidades de producción para adaptarlas a las nuevas estrategias.

@joseagilyepes

 

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