El tercer mamonazo…

1 de diciembre, 2020

La historia de la humanidad no recuerda ningún otro caso como el que se ha presentado en Venezuela durante los últimos 15 años. Me refiero específicamente al hecho INSÓLITO de que políticos y ciudadanos de la sociedad civil, que afirman ser “demócratas” y “luchar” por la “democracia y libertad” se hayan dedicado, principalmente en 2005, 2018 y ahora en 2020, a tocar las puertas del pueblo para decirle que no se exprese, que no vote. Que no ejerza el sagrado Derecho Humano Universal, que además consagra nuestra Constitución como lo es el voto.

Este sector político, el extremismo opositor, hoy, con todo su poder mediático y financiero, nuevamente, le vende al país la barajita repetida y fracasada de la abstención como vía para lograr un cambio en Venezuela. No bastó la traumática experiencia del 2005 cuando le cedieron voluntariamente todo el poder a Chávez, absteniéndose en aquellas parlamentarias, que el chavismo aprovechó muy bien para hacer y deshacer cuanto le complació, con leyes habilitantes y nombrando rojos, rojitos a todos los integrantes de los demás poderes del Estado.

Tampoco, les sirvió de reflexión las terribles consecuencias de la abstención en las elecciones para alcaldes y gobernadores de los últimos 5 años, ni mucho menos la abstención del 20 de mayo de 2018, cuando le prometieron al país que si nos absteniamos de votar saldríamos “rapidito de Maduro”, “en tres meses”. El resultado, Maduro con menos del 30% de respaldo popular, para la fecha, ganó sin mayor esfuerzo y sin necesidad de hacer trampas la presidencia de la república, garantizándose 6 años más en el poder. Y con las consecuencias, que hoy vivimos todos los venezolanos, de una acelerada destrucción de nuestra calidad de vida y del país.

Ahora, en 2020, vuelven a presentar como “herramienta de lucha”, como “instrumento de cambio” la abstención. Para llevarnos directo a darnos el tercer mamonazo. El tercer fracaso para la lucha opositora por lograr un cambio con la abstención. ¿Cómo se puede explicar que esa “dirigencia” política y esos sectores de la sociedad civil como el Frente Amplio (que de paso se ha caracterizado por no ser nada amplio, sino más bien excluyente y sectario), vuelvan a incurrir por tercera vez en el mismo nefasto error que tantos problemas nos ha traído y que le ha servido al chavimadurismo para atornillarse en Miraflores, con todos los poderes en sus manos? La verdad, no existe explicación lógica.

Colocaron de excusas: la “falta de condiciones”, la designación del nuevo CNE por el TSJ (por cierto, gracias a que ellos en 5 años en la AN, no quisieron nombrarlo), la judicialización de los partidos y hasta la pandemia. Pero, la realidad es que todo eso son solo excusas para no participar, pues han confesado en infinidad de ocasiones que “descartan la vía electoral mientras Maduro esté en el poder”. Recientemente, este 30 de noviembre, en declaraciones a la prensa María Corina Machado lo ha ratificado. Por lo cual, todo lo alegado como “justificación” para llamar una vez más a la abstención es falso, es demagógico.

También señalan lo de que si se participa en estas elecciones se “legitimaría a Maduro”, de manera que no participando se le “ilegítima”, misma tesis absurda utilizada en 2018. Pero, cuando se les pide que citen, que nombren algún caso, algún ejemplo en toda la Historia de la Humanidad de que unas elecciones hayan “legitimado” a un gobierno autoritario como este, no responden, se queda petrificados. Porque simplemente no lo hay. Nada, nada en este planeta puede legitimar a un gobierno autoritario y violador de los DDHH y ellos lo saben bien, pero con esa mentira lograron embaucar a muchos “inocentes” en 2018 e igualmente lo volverán a hacer, claro ya no a tantos, ahora en 2020.

No son verdaderos demócratas

Sus acciones los delatan, son tanto o quizás más autoritarios que el propio chavidurismo. Están empeñados en seguir violando la Constitución, con el “gobierno encargado” que es inconstitucional de origen, pues el mismo fue autoproclamado violando los procedimientos constitucionales y además debió convocar a elecciones a los 30 días como establece la Constitución y no lo hizo, prolongando así ilegalmente el “gobierno encargado”. Hoy, pretenden aplicar un tal “principio de continuidad administrativa” que no es aplicable y que viola claramente la Constitución. Con el objeto de continuar siendo diputados y “presidente encargado” luego del 5 de enero del 2021, cuando constitucionalmente se les acaba su periodo como legisladores que fueron electos en 2015. ¿Si ello no es autoritarismo puro, similar que el del chavidurismo, qué sí lo es?

La historia y el país no les perdonará a esos sectores extremistas de la oposición el incurrir, por tercera vez, en el mismo error. Me refiero al país que no está en las redes sociales, al país real, al de carne y huesos que sufre las peores consecuencias de esta crisis originada por un gobierno corrupto, inepto y criminal y empeorada por las sanciones económicas que también son criminales porque no afectan a Maduro y su entorno sino al pueblo.  Castigan a las víctimas y no al verdugo.

La negación de la realidad

El hacer maromas, el fingir una realidad que no existe, un mundo paralelo no hará que la realidad real cambie. Quieran o no, les guste o no, a partir de este 7 de diciembre habrá otra realidad política en el país, la cual puede ser buena o mala, depende de si se impone o no la abstención y como consecuencia la oposición democrática participante saca pocos curules en la nueva AN. Después del 5 de enero del 2021, la realidad es que el Lelo-guaidosismo-G4, ya no estará en la AN y si persisten en su adefesio de prolongar su periodo ilegalmente, no les quedará otra opción que irse al exilio, con lo cual quedarán neutralizados para lograr algún cambio en Venezuela. Pasarán a ser como la disidencia cubana en Miami. Esa será la nueva realidad y deben procesarlo, entenderlo y aceptarlo. Asumir con madurez las consecuencias de sus múltiples errores. Los cuales les fueron advertidos.

La única oportunidad real que tiene Maduro y el PSUV (que por primera vez van divididos, al írseles partidos como el PCV), de ganar las parlamentarias es que haya una gran abstención en la oposición. Pero, si por el contrario, la ciudadanía se decide a participar, el gobierno será el que saque pocos escaños en la nueva AN.

Los partidos democráticos que participan han hecho un gran esfuerzo asumiendo el reto de llevar adelante una campaña en desventaja, sin recursos, con el típico abuso de poder y ventajismo del que ha aplicado el chavidurismo en todos estos años y, por si fuera poco, con el peligro y limitaciones que ha colocado la pandemia. Esa “campaña admirable” visitando la mayor cantidad posible de barrios, caseríos, pueblos y ciudades en todo el país debe dar buenos resultados. Lo sabremos este 6 de diciembre.

La abstención siempre beneficia al que está en el poder, no al que lo procura. La abstención es la rendición. No podemos cometer la torpeza de darnos el tercer mamonazo.

@joserioslugo

 

El Reporte Global, no se hace responsable de las opiniones emitidas en el presente artículo, las mismas son responsabilidad directa y exclusiva de su autor.

     

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