El imperio de los miserables

17 de enero, 2020

Un sector de la oposición conformado principalmente por dirigentes de Voluntad Popular y Primero Justicia, al reconocerse incapaces de salir de este autoritario, perverso y criminal gobierno, optaron por vivir de la desgracia venezolana. Descubrieron la gallina de los huevos de oro en conformar fundaciones y ONG´S e ir por el mundo pidiendo dinero para supuestamente “luchar” por el “rescate” de la democracia en Venezuela y conseguir “ayuda” humanitaria.

Para ese fin macabro y perverso las elecciones les estorban, pues saben muy bien que con elecciones sí podemos lograr la transición. Por eso, lo que han hecho en estos 2 últimos años, es hundir al país en el fango de la abstención, favoreciendo con ello la permanencia de Maduro en el poder. No han querido negociar con el gobierno, no lo hicieron entre febrero y abril (antes d la cagada del 30A) del 2019 cuando éramos muy fuertes y la oposición estaba unida en torno a Guaidó.

Fueron a “negociar” a Oslo, con el firme propósito de no lograr nada, por eso plantearon la negociación en dos términos: “Maduro renuncia” y el “todo o nada”. Exactamente lo mismo pasó en Barbados, la misma postura y el mismo interés en no concretar nada. Claro al gobierno tampoco le conviene llegar a acuerdos trascendentales, ceder cosas, así lo hemos visto con lo de la Mesa de Diálogo Nacional, donde ha costado “un mundo” obtener algunos logros, pero más aún, cuando la oposición pretende ponerle una “pistola en la cien al gobierno para así negociar”. Esa negociación pudo haberse manejado mejor, si en realidad hubiera voluntad opositora y conseguir importantes acuerdos parciales, que permitieran ir resolviendo los principales problemas del país, como por ejemplo el eléctrico y el de transporte público (recordemos, por ejemplo, el financiamiento de la CAF, para aliviar el problema eléctrico, que por “mezquindad” no fue aprobado en la AN), mientras se logra un acuerdo definitivo para la transición en paz a la democracia a través d un proceso electoral con básicas garantías electorales y con la mayor observación internacional posible.

Pero, nada de eso le interesa a los perversos planes de hacer el negocio, como lo están haciendo, a esa clase política de oposición, muy joven por cierto, fundamentalmente de VP y PJ, que a lo largo del camino, en estos 20 años, se fue poco a poco corrompiendo. No todos claro está, pero sí un significativo número de ellos. Es del conocimiento público que esa oposición ha recibido, hasta la fecha, más de 600 millones de dólares, solo del gobierno de Estados Unidos, amén de otras importantes cantidades en euros de los países europeos que reconocen a Guaidó. Este año 2020, esa clase política corrompida, recibirá, para seguir “luchando” por el “rescate” de la democracia y la “ayuda” humanitaria, nada más y nada menos, que 400 millones de dólares, que ya el Congreso de EEUU aprobó. Y es de suponerse que los países europeos que apoyan a @jguaido, también les harán llegar sus respectivos aportes con sendas cantidades.

Es por eso que vemos esa lucha “a muerte” entre, ahora 2 sectores de la oposición, el de Guaidó que es el reconocido por más de 60 países y el que por ende recibe los financiamientos y el de Parra, que supuestamente se “rebeló” al yugo impuesto por la dirigencia de sus propios partidos, los que conforman el G4. Pero, que para poder intentar destronar a Guaidó del poder en la AN, que dicho sea de paso es el único real que tiene, o tenía. Tuvieron que pactar con “el mismísimo diablo” el PSUV. Pero que además, no supieron hacer las cosas y a pesar de que hoy tienen el poder en la AN, el cual, sin dudas será ratificado por el TSJ, no cuentan con el reconocimiento de casi nadie a excepción del propio gobierno, POR AHORA.

No dudo que Parra sí tuviera los votos el 5E y Guaidó no, votos que quien sabe Dios, cómo lo habían conseguido, eso es otra historia de la cual no sé nada, pero fue tan burda la forma de imponer esa mayoría, pues en efecto hubo quórum (127 diputados a confesión de Stalin González, hay un vídeo que lo demuestra) y en efecto todos los diputados sí pudieron entrar, al Hemiciclo del Palacio Federal Legislativo, incluyendo a al diputado Juan Guaidó, que no quiso entrar, por estrategia, hay vídeos que lo demuestran, para luego montar el show del salto de la reja, que no pueden ahora demostrar por completo el hecho real de que sí ganaron con legalidad la Junta Directiva de la AN, de manera que ahora tienen que recurrir al TSJ, con lo cual quedan en deuda (y tengan la seguridad de que se la van a cobrar y muy alto) con el gobierno de Maduro, al que dicen seguir adversando.

Lo que se ve en el horizonte, este año 2020 para Venezuela, para los venezolanos y nuestras aspiraciones de un cambio de gobierno, que sí pueda sacar al país de la ruina, del desastre en que  lo metieron los chaviduristas, NO ES NADA ALENTADOR. Las ahora 2 asambleas, o 3 con la ANC, nos mantendrán todo el año lidiando con sus enfrentamientos por el control del poder.

A decir de su postura y lo que ya ha anunciado Guaidó seguirá con su ruta del FRACASO, pero la que le garantiza los dólares en detrimento de las aspiraciones de todo un país. Sí, la ruta de la eterna retórica del mantra, con la misma venta de fantasías y creación de falsas expectativa de intervenciones militares extrajeras, de la aplicación del Tiar, de un golpe de Estado, de “renuncia Maduro”, de “vete ya” y otras que ya conocemos y que al igual que en 2019 terminarán en colosales frustraciones.

Gracias a que, por conveniencia, para sus perversos intereses financieros, la oposición en la AN no aprobó en 2019 la designación del nuevo CNE, a pesar de que Guaidó tuvo 3 meses para hacerlo con los tres tercios necesarios que estipula la ley luego de la reincorporación del PSUV, será sin dudas, por Omisión Legislativa, que el TSJ nombrará al nuevo CNE. Ojalá que la MDN pueda “salvar la patria” y lograr que se haga por consenso en el marco de esa instancia de negociación.

Con ese panorama, se realizarán las elecciones parlamentarias, la cual es muy, muy posible que sean marcadas por una gran abstención promovida y estimulada por la oposición que lidera Guaidó y los sectores extremista, a menos y esa es la esperanza que los otros factores que conforman el G4, AD y UNT, reaccionen de verdad y decidan participar en dichas elecciones, con lo cual habría una gran posibilidad de ganarlas, pues la militancia de base de VP y PJ, podrían rebelarse y sumarse a la participación.

Pero, para ser sincero el escenario más probable es que se imponga nuevamente la abstención y que al igual q en 2005, los rojos, rojitos, el chavidurismo gane la gran mayoría de escaños en la AN. Con lo cual, las posibilidades del cambio y la transición a la democracia se esfumarían.

Lo cierto es que el imperio de los miserables, garantiza la permanencia en el poder del chavidurismo, por muchos años más.

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