Amigos humanistas por el mundo

14 de junio, 2022

Por: Alirio Pérez Lo Presti

Mientras estudiaba y luego de haberme graduado de médico, he cultivado la amistad con un buen grupo de talentosos colegas amantes de las humanidades. Este punto de encuentro con quienes comparto vocaciones ha sido de gran valor y desarrollo propio al punto de que lo considero una burbuja. La burbuja en la cual habita buena parte de lo que soy como persona. Una burbuja que me permite moverme de uno a otro mundo y también estar simultáneamente en ambos.

Humanistas y escritores
Algunos de estos compañeros de viaje, además de ser estudiosos de disciplinas humanísticas, también escriben, por lo que los intereses comunes no solo parten de la posibilidad de ampliar nuestra mirada hacia lo universal, sino que además aterrizamos en el terreno de plasmar aquellas cosas que vamos pensando y creando. Escribir nos lleva a expresar públicamente lo que tenemos en mente, lo cual conduce al difícil espacio de la exposición pública. Cuando un texto o trabajo sale de nuestra creatividad y es mostrado a los demás, de alguna manera el texto ya no nos pertenece. De ahí que regodearse en relación con lo que vamos escribiendo y publicando solo tiene sentido si es para seguir escribiendo y publicando, como cuando se construye una edificación y se va colocando bloque sobre bloque y piso sobre piso. Se escribe para seguir escribiendo.
Médico y literato
No son pocos los médicos que han dedicado buena parte de su vida a escribir. Los ejemplos no solo abundan, sino que tal vez el estar marcados por una forma de conceptuar la vida, que es propia del médico, se va generando un tipo de creatividad que tiene sus singularidades. El escrutar lo humano en todas sus dimensiones, en particular desde la enfermedad y los elementos que la trascienden, puede generar una forma muy particular de concebir la realidad. A la par de cada acto médico existe una posible historia por contar, lo cual puede ser posible si se cuenta con los recursos literarios para hacerlo. Existen muchas historias contadas, existen muchas historias bien contadas, pero una historia excepcionalmente contada es inusual y tiende a sorprender. En eso va el arte de quien cuenta aquello que vive y experimenta de manera única. La medicina suele ser agua para el molino del cual se va nutriendo el que trata de darle mayor sentido a las vivencias a través de la palabra escrita.
Humanistas y cirugías
No son pocos los médicos que han dedicado buena parte de su vida a filosofar. Filosofar sobre el quehacer es de una gran riqueza, porque se filosofa sobre algo concreto. De ahí que quienes tenemos un oficio previo a haber estudiado filosofía, desarrollamos con frecuencia una propensión a hacer cosas tangibles y de exponer nuestras ideas desde un plano más operativo. Quien parte de la medicina para cultivar las ideas propias del hombre de pensamiento, va a tener una extraordinaria raíz de dónde han de surgir sus interpretaciones de cuanto acontece porque la vida y la muerte están presentes en cada acto médico. Esa vivencia, que cunde hacia lo que vamos estudiando y creando termina por configurar una manera de pensar que además de poseer abstracción, tiene cierta tendencia a poner los pies en la tierra. Nuevamente la medicina es agua para el molino de quien se dedica a la filosofía.
Burbuja en dos direcciones
La burbuja resulta que es bidireccional. Por un lado, están las inmaculadas ideas y la creación como un acto artístico. Por otro está la realidad del día a día, con sus pesados desafíos y el enfrentarnos cara a cara con lo peor de lo humano. La monstruosidad a la par de la elevada posibilidad creativa. He escuchado tantas, pero tantas historias, que las mismas no se pueden recrear porque no son creíbles. Por eso la expresión literaria se ve forzada a minimizar la excesiva fuerza de lo real para atenuarlo a través de las palabras y la gracia de la escritura en buen tono. Cada vez que miro para atrás y veo lo que ha sido mi vida, no puedo sino agradecer. Con mucho afecto y admiración a quienes desde el desafío médico compartimos la admiración por las humanidades y todas sus maravillosas disciplinas.

@perezlopresti 

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