A propósito de Kuwait

1 de abril, 2021

Un país petrolero modelo de desarrollo es el Emirato de Kuwait; posee el 9% de las reservas mundiales de hidrocarburos, siendo el petróleo la mitad del P.I.B y el 95% del ingreso por importaciones. En ese Emirato el petróleo ha permitido la modernización y la diversificación de su economía con atractivos programas para la inversión extranjera. Con 18.000 Kms2 y cerca de tres millones de habitantes el Emirato de Kuwait inmerso en la cultura y la civilización árabe es la expresión de una sociedad con pleno desarrollo económico y social. La población es mayoritariamente Sunita, el Chiismo sólo llega al 15%.

En 1961 logró su plena soberanía con el término del protectorado británico. Es una Monarquía Constitucional pero con avanzada modernización y donde el Parlamento tiene plena vigencia. Se señala a Kuwait como la monarquía más democrática y liberal del Golfo además de una prensa más libre en relación a sus vecinos.
La familia que gobierna a Kuwait desde 1756 es la familia Al Sabah, la cual se estableció y organizó su emirato en parte del territorio iraquí en la provincia Otomana de Basora. La ubicación estratégica en el Golfo Arábico Pérsico desde su origen hasta hoy lo convierte en un centro geopolítico fundamental además de la inmensa riqueza petrolera. Su desarrollo inicial se debió a ser un puente entre el mundo Persa y la Meca. Frente al Imperio Otomano, Kuwait prefirió la alianza con los británicos implicando el derecho especial de Londres en la exclusividad del recurso petrolero. La frontera tanto con Irak como con Arabia Saudita siempre fueron difusas. Terminada la presencia Otomana, los británicos definieron las fronteras de este Emirato a pesar de las protestas de Irak que siempre consideró y considera a Kuwait como una provincia más.
Una de las experiencias mas interesantes del ejercicio de mi carrera diplomática fue trabajar y vivir en Kuwait durante tres años. Como Embajador presenté mis Cartas Credenciales ante el Emir Yaber Al-Ahmad Al Yaber Sabah quien gobernó Kuwait hasta el 2006. Me tocó ser testigo de excepción de la invasión y ocupación por el ejército de Saddam Hussein. Los militares iraquíes siempre han tenido la tentación de anexar el territorio kuwaití, y su riqueza a Bagdad. En 1961 cuando Kuwait obtuvo su independencia el ejército iraquí amenazó ocuparlo reclamando su soberanía, pero las tropas británicas lo disuadieron. Siempre Irak ha afirmado que Kuwait es su décimo novena provincia. Fue el mismo argumento utilizado por Saddam Hussein en 1990. Para Irak era una oportunidad económica después de la larga guerra con Irán. La comunidad internacional reaccionó rápidamente logrando un ejército de 34 naciones que obligaron al dictador iraquí a regresar a sus cuarteles, en febrero de 1991. Esta guerra del Golfo iniciada con la invasión del 2 de agosto de 1990 produjo inmensas pérdidas al rico Emirato y al propio Irak. Fue la primera prueba de la comunidad internacional luego de la caída del muro de Berlín. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fue unánime en la defensa del Emirato como también la gran mayoría de la Liga Árabe. La Operación Tormenta del Desierto permitió una gran coalición internacional de 34 Estados y una nueva alineación de los países del Medio Oriente con la afirmación del predominio estadounidense en la región.
Presenciamos los destrozos causados en todo el Emirato; no respetaron la inviolabilidad de las Embajadas incluyendo nuestra sede diplomática. En esa oportunidad entre las numerosas iniciativas y empresas que calificaron para la extinción de los incendios estuvo la de un bombero venezolano que llegó allí por sus por sus propios medios y con el equipo adecuado. Después de la retirada iraquí dejando atrás varios cementerios de tanques y municiones, contingentes militares del mundo permanecieron custodiando las fronteras entre Irak y Kuwait, entre tanto, estuvo la presencia de militares venezolanos bajo el mandato de los cascos azules de las Naciones Unidas.
Para Saddam Hussein que contaba con uno de los ejércitos más poderosos del planeta, este fue el comienzo del fin. El 30 de diciembre de 2006 fue ejecutado después de la sentencia de la justicia iraquí por crímenes contra la humanidad, genocidio y crímenes de guerra.
En el 2015 invitado por la Embajada de Kuwait en Venezuela, tuve la oportunidad de participar en la Conferencia Internacional de donantes para Siria la cual fue presidida por el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki Moon. En esa oportunidad el Emir de Kuwait era Sabah Al-Ahmed Al-Sabah a quien conocí porque durante mi función diplomática era el Ministro de Relaciones Exteriores y quien gobernaba el Emirato desde el 2006. Este jefe de Estado aunque por vía hereditaria le correspondía fue el Parlamento el que lo hizo su Emir para salir de un laberinto dinástico en razón de que el precedente Emir había sido diagnosticada con demencia cuando no había designado aún al Príncipe heredero. Con Venezuela la diplomacia kuwaití siempre ha sido cordial y consecuente. Hoy continuamos con nuestra Embajada en Kuwait y desde nuestro tiempo como diplomático funciona la Embajada de Kuwait en Caracas, precisamente inaugurada cuando me tocó acompañar a la primera visita de un Jefe de Estado Kuwaití a Caracas en 1992.
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@jcpinedap

 

El Universal

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